Suárez  Neymar  Messi

Suárez Neymar Messi

¡Sorprendido!, sin palabras ante la magia de los tres reyes que se unieron para  halar el barco azulgrana en el mejor momento, cuando la tormenta parecía hundir casi por completo a una entidad que ahora y tras el partido ante el Atlético vive instantes de calma, justo en el centro del ojo del huracán.

Neymar, Suárez y Messi, asestaron un duro golpe al Cholo y sus legionarios. La estrategia de Simeone fue despedazada por un Leo intenso, avispado y tan fuerte como aquel novato que lucía orgulloso su pelo largo y la ilusión del primer día. El imperio rojiblanco tendrá que esperar la revancha en Copa; si no, tendremos Clásico, o hasta la última jornada, donde esta vez puede no haya título en juego.

En el otro banquillo, un sereno Luis Enrique, quien veía su cabeza rodar después del duelo dominical si la historia hubiese sido a la inversa, se muestra inseguro, cree que pronto volverá la prensa a sacar historias y la afición a repetir la consigna de la crisis. Él no cambiará, sus palabras tras el choque lo confirman. En un mes veremos cuanto ha sido capaz de evolucionar al menos a la hora de salir del túnel y colocarse detrás de la línea donde el balón no rueda en busca de portería.

La institución, los diarios, la grada, el mister, todos están en manos de los tres conquistadores sudamericanos y los tripulantes de la nave blaugrana. Créalo o no, ellos conducirán y pondrán destino al lugar que deseen, si las turbulencias aminoran, si aplican fórmulas asociativas, pero sobre todo; como dice el líder más pequeño, si lamente está en la cancha.

¡Seguimos pateando el balón!